Esto lo vengo carburando en mente desde hace bastante tiempo y ahora con lo que le ha sucedido a Christian termino o recién comienzo el proceso de la información. Quiero separar el contenido de esta entrada en dos: por un lado el riesgo de las contraseñas unificadas y por el otro el hilo en el cual se mueve nuestra información sobre las redes sociales.
De los que trabajamos con y para Internet estamos constantemente creando cuentas en nuevos servicios, en búsqueda de nuevas tecnologías y herramientas, ya sean de promoción o de ocio. Entre todas estas nuevas cuentas lo más probable es que la variación de contraseñas sea mínima, o por lo menos eso creo común y corriente si es que no hemos experimentado algún robo de identidad. Pero… ¿tenemos seguridad y confiamos en los sitios donde ingresamos nuestras contraseñas? Yo creo que no y también creo que no tenemos mucha conciencia de lo que esto puede llegar a producir. Recién estaba creando unos documentos en Google Docs y cuando estaba por compartirlos me arrepentí por completo, lo eliminé y en este momento prefiero conservarlo en el duro. Quizá sea bastante perseguido o sean estos días en los cuales me preocupo demasiado por lo que mencioné de Foros del Web y Maestros del Web.
Imaginen que con una contraseña unificada las posibilidades de realizar los cambios en los servicios que utilizamos no tiene fin. Registrador de dominios, Emails, Documentos, Fotos, contactos de Facebook, Twitter y hasta en algunos casos el acceso a los últimos movimientos bancarios. ¿Sabemos realmente a quién confiamos nuestra información?
Relaciono directamente estos temas con las redes sociales, la falta de privacidad y el conocimiento público de lo que hicimos, hacemos y vamos a hacer. El día que los ladrones se den cuenta que con Facebook es más fácil conocer los pasos de una persona que siguiéndolos estamos listos. No quiero decir que no haya que usar las redes sociales sino que debemos tener presente el riesgo que corremos y principalmente quién puede conocer nuestra información.
Esta semana se dieron a conocer los nuevos términos y condiciones de Facebook en donde se decretaba que FB tenía todos los derechos sobre las cosas que publicamos bajo su plataforma. Por suerte y por la presión que han recibido esta medida dio marcha atrás y se anularon los cambios. Si bien este no es un hecho menor digo, ¿qué sucedería si deciden vender la información que tienen de cada persona? Sus intereses, sus contactos, sus direcciones, empresa donde trabaja, universidad en la que ha estudiado… información extremadamente valiosa para infinidad de compañías que necesitan estudiar al consumidor para segmentar el mercado y conocerlo aún más. Lo mismo sucede con Google y lo he comentado tiempo atrás, si el gobierno interviene a Google también está incluída nuestra información: los sitios que visitamos, los emails que mandamos, nuestra agenda, todo.. absolutamente todo. Por eso mismo pienso que utilizar todos estos servicios sin detenerse un minuto a pensar y a preocuparse sobre la gravedad que puede tener un futuro es una locura.
Realmente me alegra que se haya resuelto el robo de identidad que ha sufrido Christian y espero que todos podamos aprender de este hecho.