Según la Unión Europea, Microsoft no ha cumplido con las obligaciones previamente impuestas en 2004 para eliminar sus abusos contra las reglas de competencia. La justicia estableció que Microsoft deberá pagar una multa record por prácticas anticompetitivas de 899 millones de Euros.
El eje del problema radica en que Microsoft sigue cobrando precios excesivos a sus competidores para brindarles información sobre sus programas para que éstos puedan desarrollar productos compatibles con Windows. 3 años atrás, también había sido multada con 497,2 millones de euros por abusar de posición de dominio en el mercado informático por el mismo asunto. La comisaría europea de Competencia, Nellie Kroes, explica que Microsoft desincentivó la innovación en el mercado de programas informáticos. La dura sanción castiga a la compañía estadounidense duramente y deja en claro que la Comisión no quiere promesas, sino cumplimiento.