Tanto se ha hablado en el último tiempo sobre la escasa protección que Google consideraba para los datos privados de los usuarios que decidí de a poco ir eliminando toda mi información “sensible” para que no puedan utilizarla conmigo dentro de unos años.
Voy a explicar algunos ejemplos muy comunes que Google realiza con la información de todos nosotros y que la mayoría desconoce pero sería importante que tengan en cuenta las posibles consecuencias ante cualquier amenaza a este débil sistema. Hay cada vez más productos y servicios gratuitos que brinda Google, ¿Nunca se preguntaron el porqué?. Si vos sos un fiel usuario de Google abrí los ojos y prestá atención:
Gmail: Servicio gratuito de envío y recepción de correo electrónico, 6662MB completamente gratuitos. A través de este servicio (rápidamente difundido entre los internautas por la amplia capacidad de almacenamiento) Google tiene conocimiento de tu día a día. ¿A quién le escribís un correo? ¿Quién te escribe a vos? y lo más importante… sobre qué escriben. Si usan gmail, podrán observar sobre el lado derecho del cuerpo del correo que siempre tenemos los famosos “Enlaces Patrocinados” mostrando información -no casualmente- relacionada con el mail. Por ejemplo, si un amigo te mandó un mail para que lo acompañes a comprar zapatillas converse, seguramente allí aparecerán anuncios sobre Nike, Adidas y algunas otras tiendas. Afortunadamente estos anuncios aparecen de manera automatizada mediante un proceso que reconoce “palabras claves” y actúa exclusivamente sobre ellas.
Google Toolbar: Esta barra de navegación se instala en tu browser y básicamente lo que hace es controlar los sitios web que visitas y los envía a Google. El gancho para que varios webmasters instalaran esta barra de herramientas fué agregar en ella una barrita verde a la cual llamaron “Page Rank” y mostraría un número entero del 1 al 10 según la “importancia” que tuviera en la www. Google ya ha hecho convenios con varias empresas más para imponer su gloriosa toolbar y viene predeterminada para descargar en Adobe Reader y Mozilla Firefox.
Google Checkout: Este servicio sería el ideal, pero hacerlo masivo sería un tanto obvio. Google Checkout te permite realizar compras por Internet, al mejor estilo eBay o MercadoLibre. Permite que Google conozca lo que consumís frecuentemente, si eres apasionado por alguna marca en especial, productos caros, productos económicos, etc…
Google Calendar: Este calendario definitivamente es para kamikazes, el nombre lo dice todo… agendas con Google todas las cosas que vas a hacer, en qué horario y en qué lugar. (Demasiado arriesgado para mi gusto).
Google Docs: Manejo online y offline de documentos de word, planillas de excel y animaciones en power point. Google no quiere perderse de nada, lo que no podía abarcar con Gmail seguramente sea posible porque ahora tendrá registros de lo que escribes en Word o si manejas tus finanzas con planillas de Excel.
Google Talk: El chat de Google, tampoco podía faltar. También está integrado en la interfaz de Gmail y no creas que faltará mucho tiempo para que en el medio de un mensaje cuando chatees con tu novia te aparezca “Envío de Flores”.
Ser usuario de Google es un riesgo mayor. Si alguna vez utilizaste esas aplicaciones ya debes tener una cuenta en Google y por si no lo notaste, cada vez que ingresas al buscador estás registrado (por default)… Google guardará toda la información acerca de lo que busques, qué sitios visitaste, en qué horarios, en qué idioma, desde qué lugar del mundo realizas la búsqueda y mucho más. Un ejemplo claro y sencillo: El famoso “Did you mean..” (Tal vez quiso decir…) que nos aparece en Google cuando tipeamos “mal” una palabra está desarrollado sobre información de usuarios de la siguiente manera: Entraron 100 mil personas a Google buscando “David Bowie” y sólo 20 buscando “David Bowi”, el sistema entiende que la palabra bien ingresada es la que buscó mayor cantidad de gente. En pocas palabras, guarda la información que buscaste y la analiza con otra información que también guarda de otras búsquedas. Lo curioso es cuando la compañía responde acerca de estas acusaciones sobre el pésimo manejo de la información privada de los usuarios, ellos dicen que “necesitan tener esta información un tiempo para mejorar la calidad en los servicios”.
El peligro es que Google almacena toda nuestra información con el fin de crear el modelo perfecto para la publicidad: Avisos especialmente orientados a cada persona conociendo previamente sus gustos y costumbres. ¿No es poca cosa, no?. Ahora bien, el problema no termina ahí… ¿Qué control existe sobre la protección de esos datos? Absolutamente ninguno. Hace unos años Google tuvo que presentar toda la información “privada” de los usuarios (nosotros) que tenía almacenada en sus servidores por una intervención del Gobierno de los Estados Unidos de Norteamérica y como ha sucedido esta intervención se puede dar 1, 2 o 100 veces más. O sea que no sólo estás informando a Google sino también al gobierno de Estados Unidos y vaya a saber uno en manos de quién pueda llegar a terminar toda esa información.
¡Bienvenidos al mundo según Google!